A todos nos gusta comer, pero debido al ritmo de vida que llevamos no tenemos tiempo para cocinar y acabamos comiendo cualquier cosa. Muchas veces por holgazanería o desconocimiento pagamos mucho dinero por algo que no nos llevaría más de 10 minutos cocinar y eso es lo que pretendemos enseñar en este blog.

jueves, 28 de octubre de 2010

Pan con tomate

Esta receta la tenía pendiente de publicar desde hace un par de semanas. Resulta que en el trabajo suelo desayunar unas barritas de pan con tomate. A raíz de esto, mis compañeros y yo, comentamos el haber visto botes de "tumaca" preparada en los supermercados. Dichos botes no dejan de ser tomate triturado con aceite de oliva y sal y discutíamos sobre la simplicidad de hacerlo y el precio exagerado de los mismos. En mi caso, los domingos, suelo hacer una buena cantidad y lo dejo en el frigorífico para usarlo durante toda la semana. 
Tras la discusión quedamos dos grupos; los que prefieren pagar el "tumaca" y no perder 5 minutos de su tiempo y los que preferimos hacerlo, tanto por el ahorro como por la satisfacción personal. Esta receta va para los segundos, aunque también para los primeros por si cambian de opinión.
Para darle un poco de sustancia al post, en este caso también aproveché para hacer el pan a partir de una receta de Xavier Barriga. Para el que no lo conozca os recomiendo encarecidamente su libro Pan, hecho en casa y con el sabor de siempre.


Tiempo de preparación: 5 minutos para el tomate, 3 horas para el pan.

Ingredientes del tomate: 
  • 500 gramos de tomate triturado o tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra (recomiendo variedad arbequina)
  • Pimienta negra
  • Sal
Ingredientes del pan: 
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 300 ml de agua
  • 10 gramos de sal
  • 5 gramos de levadura seca de panadería
Preparación:

Para el tomate:

Echamos el tomate en un vaso de batidora.  Añadimos un buen chorro de aceite de oliva, aproximadamente 25 ml. Ponemos un pellizco de sal y un poco de pimienta negra molida. Pelamos el diente de ajo y lo incorporamos a la mezcla. Batimos bien durante unos segundos.

Para el pan:

Esta parte tiene un poco más de trabajo. Realmente el tiempo empleado diría que no pasa los 20 minutos, pero debemos dejar reposar la masa varías veces y de ahí que se tarde más de 2 horas en hacerlo.

Mezclamos todos los ingredientes y los amasamos hasta que nos quede una masa firme y que no se nos pegue a las manos. La dejamos 30 minutos reposando en un recipiente, tapado con un paño húmedo. Pasado el tiempo cortamos la masa en 6 trozos. Es importante que los cortes seas limpios y la masa no se desgarre.  Volvemos a dejarla reposando otros15 minutos. Damos forma a los panes y los volvemos a dejar fermentando 1 hora y media más.

Precalentamos el horno a 220º e introducimos un bol, (resistente al calor), con agua para mantener la humedad. Hacemos un corte longitudinal en la superficie de los panes y los metemos al horno. Bajamos la temperatura a 200º  y los dejamos hasta que se doré la superficie. En mi caso unos 25 minutos.

lunes, 25 de octubre de 2010

Mejillones tigre

Por fin he podido hacer una receta a la que le tenía muchas ganas. Soy un fanático de los mejillones tigre. Hasta ahora siempre que los he consumido, ha sido, o bien en bares o bien comprados en la sección de congelados del supermercado. Como no me resistía a hacerlos por mi mismo, he estado rebuscando por Internet, y como siempre, he encontrado 1500 recetas distintas. Así que he cogido un poco de aquí y un poquito de allá y este es el resultado. Con las cantidades que indico, me salieron unas 24 unidades. Pensaba congelar los que sobraran, pero entre mi mujer, mis dos hijos, de 4 y 2 años, y yo, han volado todos.




Tiempo de preparación: 1 hora

Ingredientes (Para 24 unidades)
  • 1 kg de mejillones
  • 250 gr de gambas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 vaso de vino blanco
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla cayena
  • 1/2 litro de leche
  • 100 gr de harina
  • 30 gr de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan rallado con ajo y perejil
  • 2 huevos
  • Pimienta y sal.
Preparación:

Aquí tenemos dos alternativas;  si ya tenemos las conchas de los mejillones, los compramos ya cocidos y nos ahorramos el paso de lavarlos y cocerlos. En este caso os podéis saltar el párrafo siguiente. En caso contrario   tendréis que seguir leyendo.

Lavamos bien los mejillones y les quitamos con un cuchillo las barbas y demás restos que estén en su superficie. Ponemos un cazo con un poco de agua y los cocemos hasta que se abran las conchas (Unos cinco minutos). Retiramos el agua de cocción y los enfriamos bajo el grifo. Separamos el mejillón de las conchas y lo reservamos.

El siguiente paso será pelar las gambas, picar la cebolla, el pimiento, el ajo y la guindilla. Ponemos una sartén a fuego medio y añadimos un poco de aceite de oliva y la cebolla. Incorporamos el ajo y dejamos que se cocine sin llegar a dorarse. Cuando la cebolla comience a transparentar echamos el pimiento verde. Tras unos 10 minutos añadimos el tomate triturado, la cayena y un poco de sal. Cinco minutos después añadimos los mejillones y las gambas que habremos picado lo más fino que podamos. Removemos todo y echamos el vino blanco. Salpimentamos a nuestro gusto y lo dejamos a fuego suave hasta que reduzca todo el caldo.

Mientras se pochan las verduras y se reduce el vino aprovechamos para preparar una bechamel espesa. Ponemos 10 gramos de aceite de oliva y 30 gramos de mantequilla en un cazo. Cuando la mantequilla se funda añadimos 40 gramos de harina. Removemos y lo dejamos cocinando unos 5 minutos a fuego lento (para que no se tueste en exceso la harina). Añadimos la leche y un pellizco de sal y lo dejamos cocer 10 minutos removiendo de vez en cuando. Si queremos podemos añadirle un poco de nuez moscada.

Juntamos la bechamel con la mezcla anterior y lo removemos bien. Dejamos que se enfríe en la nevera, al menos 3 horas.

Rellenamos las conchas de los mejillones con la masa. Los pasamos por harina, huevo batido y pan rallado (para darle un toque más original, he usado pan rallado con ajo y perejil). Los freímos en aceite de oliva hasta que la superficie se dore. Debemos usar bastante aceite y freírlos de 5 en 5 para que no se engrasen y se forme una costra crujiente alrededor.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cuscús mixto con verduras asadas

Mi primera intención respecto a la comida de hoy era  hacer brócolí gratinado. Cuando iba en el autobús de camino a casa no se por que me vino a la mente una receta de cuscús, en la cual en lugar de usar sémola de trigo se usaba coliflor picada muy fina. Como soy curioso por naturaleza y hacía mucho que no comía cuscús me decidí a hacer la prueba sustituyendo la coliflor por el brócoli. La cuestión es que al llegar a casa, con el brócoli que tenía, no había bastante por lo que he usado una mezcla de cuscús de sémola con cuscús de brócoli. De ahí el  nuevo concepto culinario de cuscús mixto, je, je.

Normalmente cuando he hecho cuscús suelo aportarle sabores orientales (jengibre, salsa de soja, curri, etc), pero esta vez no quería eso, así que me decidí a acompañarlo de verduras asadas y mezclar los sabores orientales con sabores típicos mediterráneos. A demás para que quedara más sabroso, en lugar de cocer el cuscús en agua con sal, lo he cocinado junto con un sofrito de cebolla y champiñones.




Tiempo de preparación: 30 minutos

Ingredientes (Para 3 personas)
  • 150 gramos de cuscús
  • 1 árbol de brócoli
  • 1/2 cebolla morada
  • 10 champiñones
  • 1 berenjena
  • 1 calabacín
  • 1/2 vaso de agua
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Comino
  • Jengibre
  • Aceite de oliva
  • Sal
Preparación:

Lo primero que hacemos es precalentar el horno a 200 º. Partimos la berenjena y el calabacín por la mitad,  sazonamos, echamos un poco de aceite de oliva y lo introducimos en el horno unos 25 minutos.

Ponemos una cacerola con agua y un poco de sal al fuego. Con un cuchillo cortamos las hojas situadas en la cabeza del brócoli de manera que nos queden solamente las "bolitas" superficiales del vegetal. El resto del tallo lo desechamos para esta receta. Una vez que el agua esté hirviendo blanqueamos el brócoli. Para ello, lo ponemos en un colador y lo metemos en la cacerola durante 30 segundos. Reservamos.

En una sartén echamos un buen chorro de aceite de oliva y añadimos la cebolla picada. La pochamos unos minutos y añadimos los champiñones troceados. Salteamos durante un par de minutos más, echamos un poco de sal, una cucharadita de comino y removemos. Incorporamos el vino y lo dejamos un minuto para que evapore el alcohol. Añadimos el agua y una vez que rompa a hervir ponemos el cuscús de sémola de trigo. Retiramos del fuego y lo dejamos reposar cinco minutos.

Sacamos la berenjena y el calabacín del horno y los troceamos. Ponemos la sartén de nuevo al fuego. Echamos un poco de aceite de oliva, las verduras, el cuscús de brócoli y un poco de jengibre rallado. Lo removemos todo durante 2 minutos y listo.

viernes, 15 de octubre de 2010

Tarta de queso

Esta semana la comencé con antojo de tarta de queso. Es una receta muy sencilla de hacer y personalmente creo que es de las tartas más deliciosas que hay. Lo bueno que tiene es que los ingredientes suelen estar siempre disponibles en mi frigorífico. Tampoco tenemos excusa de falta de tiempo por que no se tarda más de 10 minutos en mezclarlo todo. El último de sus puntos positivos es que, al contrario que con otros postres, lo único que manchas es un bol y una batidora. Que me decís, cuesta más ir a un supermercado y comprar una hecha.


Tiempo de preparación: 10 minutos + 30 minutos de cocción

Ingredientes
  • 200 gramos de queso de untar
  • 3 huevos
  • 375 gramos de yogur natural
  • 100 gramos de azúcar
  • 20 gramos de harina 
Preparación:

Pre-calentamos el horno a unos 200 grados. En un bol batimos el queso, el yogur, el azúcar y la harina. Seguimos batiendo mientras incorporamos uno a uno los huevos. Hasta que no se mezcle completamente no añadimos el siguiente. El batido tiene que ser suave para que no se introduzca mucho aire en la mezcla.

Ponemos todo en un molde, que habremos engrasado con mantequilla, y lo introducimos en el horno. Bajamos la temperatura a 180 grados y lo dejamos unos 30 minutos o hasta que la superficie se dore. Lo dejaremos reposar otros 30 minutos con el horno apagado y sin abrir la puerta del mismo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Tortilla de patatas express con Findus Verdeliss

Una de las partes que más me gustan de cocinar es el momento de preparar los ingredientes. Creo que es muy relajante coger las verduras para un sofrito y evadirte del mundo mientras las lavas, las pelas y las cortas. También, reconozco que a los que no están acostumbrados a hacerlo suele ser la parte que más les echa para atrás. A nadie le importa coger los ingredientes ya listos e ir poniéndolos en una sartén uno tras otro mientras remueve con una cuchara de palo y observa como se cocinan. Pero, por ejemplo, para hacer unas simples patatas fritas, primero toca pelarlas, cortarlas y conseguir trocearlas de manera uniforme para que se frían por igual. Por este motivo, el cocinero esporádico termina descartando la idea y calentando una pizza en el microondas.

¿Y que me decís de la tortilla de patatas? Es una receta sencillísima, pero sin práctica supone varios desafíos. El primero pelar las patatas y trocearlas. El segundo la cebolla, ¿como cortar los trozos?, ¿pequeños?, ¿grandes?. Ponemos todo a freír y como corté la cebolla muy pequeña se acaba quemando. Venga ya casi está, cogemos los huevos, ¿Cuántos uso?... Si el cocinero esporádico se hace este razonamiento mental seguro que acaba decidiendo o bien, comprar una tortilla de patatas ya hecha, ó bien esperar a ir a casa de su madre y comerla allí. Pero ahora tenemos una tercera opción.

Últimamente las grandes marcar de alimentos congelados se han dado cuenta de que hay mucha gente a la que le está empezando a interesar la cocina pero huyen de las tareas más básicas. Por eso, están empezando a aparecer bolsas de congelados con cebolla, pimiento, perejil, ajo, etcétera ya picados. Se limitan a coger las verduras, trocearlas y ultracongelarlas para que no pierdan sus propiedades. Posteriormente en casa es tan sencillo como coger un puñado de cada cosa y ponerlo en la sartén. Al estar troceado, una vez echado en la sartén el descongelado es casi inmediato.

Pues bien, Findus ha dado un paso más a la hora de facilitarnos las cosas. Ha sacado un nuevo producto que consiste en patata y cebolla pochada ultracongelada dentro de su gama Verdeliss. Debo reconocer que inicialmente hubiera huido de cualquier producto ya cocinado. Pero como el objetivo de este blog es ofrecer ideas para hacer comida casera, sencilla y rápida, lo he probado y me ha dejado gratamente impresionado.


Lo primero en que me fijé antes de comprarlo fue en los ingredientes: patata, cebolla y aceite de girasol. Un punto para Findus. Realmente son los mismos ingredientes que usaríamos en casa. Sin conservantes, aromas o colorantes. Quizá, para una tortilla hubiera usado aceite de oliva para freír las patatas, pero la ventaja de hacerlo con girasol, es que al tener un sabor neutro el pochado nos sirve para otras elaboraciones. También, me fijé en que el precio era bastante barato sobre 1,5 €. Teniendo en cuenta que tendremos que añadirle 6 huevos, la tortilla nos sale por unos 2,7 € (si usamos huevos de gallinas camperas). Una comprada de un tamaño similar vale eso o incluso más y puedo afirmar que no sabe ni de lejos igual.

Una vez en casa abrí el paquete y pude comprobar que en general el troceado de la patata es homogéneo y el color de la cebolla es el esperado de un buen pochado.



En el paquete nos da dos opciones, o bien calentarlo al microondas o hacerlo en sartén. Opté por la primera. Según el envase debemos meterlo en un recipiente apto para el microondas tapado durante dos minutos a 750 W, moverlo un poco y ponerlo otros dos minutos. En mi caso lo hice igual, solo que con 850W y además le tuve que añadir dos minuto más ya que algunas patatas estaban todavía frías. En total 6 minutos a 850W. Si hubiéramos tenido que pelar las patatas, trocearlas, cortar la cebolla y freírlo todo, seguramente no habríamos bajado de 12 minutos. A parte de ensuciar una sartén, un cuchillo, un pelador y la tabla de cortar, que posteriormente tendríamos que fregar.



En este punto tuve mi primera sorpresa. El sabor de la patata y la cebolla no tiene absolutamente nada que envidiar a un pochado hecho en casa. Además como no le ponen sal el punto lo elijes tú según el gusto de cada uno.

A continuación batí 6 huevos, (en el paquete pone de 6 a 8, pero creo que con 6 tamaño L es más que suficiente), e incorporé la patata y la cebolla. Pongamos 2 minutos más.


En una sartén, incorporé un poco de aceite de oliva y la puse a fuego fuerte. Añadí la mezcla anterior, dejé que formara una capa dorada y crujiente, y le di la vuelta (la famosa técnica del plato). Bajé un poco el fuego la deje unos dos minutos más y listo.



En resumen 6 minutos de descongelado de las patatas, 2 minutos para batir los huevos y mezclarlos con el pochado y 5 minutos más para hacer la tortilla. No llega al título del blog, pero en 13 minutos puedes tener una tortilla de patatas totalmente natural. Igual yo tengo el paladar duro, pero creo que es prácticamente imposible diferenciar el sabor de esta, de una hecha con patata y cebolla recién cortada y pochada.


Os recomiendo a todos que lo probéis. Sobretodo a aquellos que nunca han intentado hacer una tortilla y que ahora ya no tienen excusa. Yo, por mi parte, seguro que tendré un paquete en mi congelador para poder resolver en minutos cualquier posible emergencia culinaria que se me presente.

jueves, 7 de octubre de 2010

Ceviche de bacalao

Hay veces que nos complicamos la vida con platos muy elaborados. Platos que llevan tropecientos mil ingredientes, los cuales requieren usar 3 sartenes, 2 cacerolas, el horno y una olla a presión. Pero para que nos vamos a engañar, realmente es una satisfacción si te salen bien.

El caso del plato de hoy es justo lo contrario. Puede parecer simple, tanto de preparar, como en relación a los ingredientes necesarios, pero el resultado es espectacular. No me extraña que sea uno de los platos más importantes de Perú (al menos internacionalmente hablando). La aproximación más cercana que tenemos en España son los boquerones, los cuales son típicos de cocinar macerándolos en vinagre. Para el que no lo sepa el ceviche se basa en el mismo concepto, cocinar el pescado por la acción de un acido, en este caso la lima.

Después de estudiar el tema, advertí que como ocurre en muchos platos, se puede elaborar de diversas maneras añadiendo o quitando algunos ingredientes. Finalmente comprobé que la base en todos es prácticamente la misma; pescado, cebolla y lima. Por lo que he indagado es típico añadirle ají limo (un pimiento picante), pero por desgracia no logre encontrarlo. También depende del origen de la receta le añaden cilantro. Como iba a ser la primera vez que lo hacía, para no enmascarar el sabor del pescado en lugar de cilantro he usado perejil que es un poco más suave.

Como acompañamiento se suele servir cancha (una variedad de maiz con los granos más gordos) y camote (similar a la batata).


Tiempo de preparación: 10 minutos + 2 horas de maceración

Ingredientes (Para 2 personas)
  • 1 filete limpio de bacalao
  • 5 limas
  • 1 cebolla morada
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Perejil
Preparación:

Cortamos el pescado en dados de 1,5 cm de lado. Lo ponemos en una fuente amplia con base plana, de forma que el pescado quede en una sola capa. Le añadimos el zumo de 4 o 5 limas (dependiendo de la cantidad de pescado). No es necesario que se cubra con la lima, con que se quede por la mitad vale. Un truco muy importante que leí es que las limas se deben exprimir a mano. De esta forma no incorporamos al zumo el amargor de la parte blanca de la piel. Añadimos una pizca de sal, un poco de pimienta negra recién molida y el ajo cortado en láminas finas. Lo mezclamos todo bien.

Cortamos la cebolla en juliana y cubrimos el pescado con ella. Exprimimos otra lima encima de todo y lo dejamos macerando en el frigorífico unas 2 horas. Justo antes de servir se puede añadir un poco de perejil ó si se quiere, cilantro, bien picado.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Lazos con gambas en salsa americana

Hoy quise hacer algo especial, pero como la mayoría de las veces, no tenía tiempo. Por la mañana le pedí a mi mujer que comprara unas gambas. Me había empeñado en hacer un plato de pasta aderezada con una especie de salsa americana. Por supuesto esta salsa es bastante compleja y se tarda un buen rato en hacerla correctamente. Lo que yo quería es la esencia de esa salsa pero hecha de la manera más optimizada posible.

Un problema es la conservación del plato, es decir, suelo hacer la comida por las tardes para llevármela al trabajo al día siguiente. Sobre todo con el arroz y la pasta es complicado ajustar el punto para que al recalentar con el microondas no se quede o duro o pasado. Este es el resultado que he obtenido:



Tiempo de preparación: 35 minutos

Ingredientes (Para 3 o 4 personas)
  • 350 gr de lazos
  • 250 gr de gambas
  • 200 ml de vino blanco
  • 1 cebolla
  • 500 gr de tomate triturado
  • 5 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimienta negra molida
  • Sal
Preparación:

Lo primero que hacemos es poner abundante agua con sal al fuego para cocer la pasta. Mientras rompe a hervir, cortamos la cebolla en trozos pequeños y la ponemos a pochar en una sartén. Pelamos las gambas y reservamos por un lado la cabeza y por otro la carne.

En este momento el agua estará hirviendo, por lo que añadimos la pasta. El tiempo de cocción dependerá de la pasta usada. En mi caso he puesto lazos y los he dejado 9 minutos. Según el paquete en 10 estarían “al dente”, pero como luego debo rehogarlos y al día siguiente recalentarlos en el microondas, los he dejado ligeramente duros.

Subimos un poco el fuego de la sartén y mezclamos las cabezas de las gambas junto con la cebolla durante un par de minutos. Añadimos el vino blanco, removemos un poco y dejamos que se evapore el alcohol. Añadimos el tomate, un poco de sal y la pimienta negra. Cocemos la salsa durante unos 15 minutos a fuego muy suave.

Para terminar la pseudo salsa americana pasamos todo por la batidora. Una vez que lo hayamos triturado bien, lo pasamos por un colador o por un chino y volvemos a ponerla al fuego para que reduzca durante unos cinco minutos más.

En otra sartén echamos un poco de aceite de oliva virgen extra y los dientes de ajo pelados. Lo ponemos al fuego y lo dejamos unos 2 minutos para que se aromatice el aceite. Cuidado con quemar los ajos que darían amargor al plato. Incorporamos las gambas peladas y las salteamos 1 minuto. Añadimos la pasta, que previamente habremos escurrido y enfriado. Mezclamos todo bien, removiendo durante otro minuto y reservamos.

En mi caso como es para el día siguiente no he mezclado la salsa con la pasta (las pasta la absorbería y quedaría seca). Si se va a consumir en el momento la echamos en la sartén junto con la pasta y lo mezclamos al fuego durante un minuto.

Una vez en el plato podemos añadirle un poco de perejil picado.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ragú de potro lechal

Otra vez me he liado la manta a la cabeza. El viernes compré una riquísima carne de potro lechal. Pensaba hacerla guisada en la olla a presión. Se echan los ingredientes, se cierra la olla, veinte minutos de espera y listo. Pero cuando estaba cortando la carne, me la imaginé cubierta de una salsa espesa, producto de una reducción a fuego lento...y no lo he podido evitar. Son 2 horas al fuego, pero la carne se deshace en la boca. Merece la pena.

Tiempo de preparación: 2,30 horas

Ingredientes
  • 1 kilo de carne de potro lechal
  • 3/4 litro de vino tinto
  • 3 patatas medianas
  • 4 zanahorias
  • 2 tomates
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 trozos de apio
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de tabasco
  • Tomillo, romero
  • Sal, pimienta
  • Aceite de oliva virgen
Preparación:

Ponemos una cacerola con aceite de oliva al fuego. Cuando este bien caliente echamos la carne que previamente habremos cortado en dados de un poco más de dos centímetros. La idea es dorarla y que se cierre su superficie para que en la cocción no pierda sus jugos. Una vez lista, más o menos en un par de minutos, la sacamos y reservamos.


Cortamos en trozos, de aproximadamente un centímetro de lado, la cebolla, el pimiento rojo y verde y el tomate. Pelamos el apio y las zanahorias y las cortamos de la misma forma.

Añadimos un poco más de aceite y en la misma cacerola donde hemos dorado la carne ponemos la cebolla y el diente de ajo. Dejamos que se rehoge un par de minutos e incorporamos el pimiento verde y el rojo. Lo dejamos unos cuatro minutos y añadimos el tomate troceado, el apio y el tomate triturado. Dos minutos después ponemos las zanahorias y añadimos la carne que teníamos reservada. Si ha soltado algo de líquido se echará también al guiso.

Lo mezclamos todo bien. Echamos la sal, la pimienta, el tomillo y el romero. Ponemos una cucharadita de salsa tabasco. Removemos y lo cubrimos todo con vino tinto, más o menos que cubra 1 dedo la carne. Lo ponemos a fuego lento y lo dejamos unas 2 horas removiéndolo un poco cada 20 minutos.

Como acompañamiento podemos añadir unas patatas fritas. Para ello pelamos las patatas y las cortamos en cuadrados de 1 centímetro de lado. Las freímos en una sartén con abundante aceite. Para que queden crujientes lo que suelo hacer es freírlas unos 5 minutos a temperatura baja (unos 160º), dejarlas enfriar y posteriormente freírlas 1 minuto más a 180º.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tarta de higos

La elaboración de esta tarta surge de dos curiosas coincidencias; Una amiga de mi mujer nos dio unos cuantos higos. Como eran muchos y estaban muy maduros estaba pensando como podía usarlos antes de que se estropearan. Precisamente ese mismo día visitando el blog de directoalpaladar ví que habían puesto esta receta. Así que no tenía excusa y en cuanto llegué a casa me puse manos a la obra.


Tiempo de preparación: 1 hora

Ingredientes:

      Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 140 gramos de mantequilla en pomada
  • 100 gramos de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • Ralladura de medio limón
      Para el relleno

  • 15 higos pequeños
  • Mermelada de albaricoque
  • 2 cucharadas de azúcar
  • El zumo de 1 limón
Preparación:

Lo primero que debemos hacer es la masa quebrada. Para ello mezclamos todos los ingredientes hasta que quede una masa compacta. Hacemos una bola con ella, la envolvemos en film transparente y la metemos en el frigorífico una hora.
 
Pasado este tiempo, la extendemos sobre un molde. Con la cantidad que hemos hecho deberíamos tener suficiente para un molde de unos 22 centímetros de diámetro. Precalentamos el horno a 180 grados y metemos la masa unos 15 minutos. Como la idea es que la masa no suba, deberemos poner algo de peso encima de la misma. Una forma de hacerlo es cubrir la masa con papel de horno y llenar el molde con garbanzos.
 
Para el relleno, pelamos los higos, los cortamos en láminas (en mi caso estaban muy maduros y simplemente los he desmenuzado con los dedos) y los ponemos en un bol macerando, unos 30 minutos, junto con las dos cucharadas de azúcar y el zumo de limón
 
Sobre la masa ponemos una capa fina de mermelada de albaricoque, los higos (si han soltado mucho líquido los escurrimos un poco) y finalmente lo cubrimos todo con un poco más de mermelada. Lo metemos en el horno 15 minutos más y listo.

martes, 31 de agosto de 2010

Crema de lombarda y manzana

Bueno, he aquí otra receta basada en la improvisación. El viernes pasado compré una lombarda pensando hacer una especie de ensalada de col, pero utilizando esta verdura en lugar del repollo. Por distintas cuestiones no he estado en todo el fin de semana en casa y hoy al abrir la nevera me la he encontrado ahí, muerta de frío, suplicando que usara sus riquísimas hojas en alguna receta. Como en el fondo soy un buenazo me he apiadado de ella y este es el resultado:




Tiempo de preparación: 10 minutos preparación + 15 de cocción

Ingredientes:
  • 1 lombarda
  • 2 manzanas
  • 1 cebolla
  • 200 ml de vino tinto
  • 500 ml de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de sal
  • Aceite de oliva
  • Mantequilla
Preparación:

En una olla ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y una nuez de mantequilla. Una vez derretida la mantequilla, añadimos la cebolla cortada en tiras. Dejamos que se rehogue un par de minutos e incorporamos el vino. Cortamos la lombarda y la manzana en trozos pequeños y lo ponemos en la olla. Lo movemos todo un poco. Echamos el azúcar, la sal y finalmente el agua. Cerramos la olla y lo dejamos 15 minutos desde el momento en que empiece a salir vapor.

Una vez cocinado, con una batidora lo machacamos todo hasta que se quede echo puré. En este momento y según la textura que queramos darle, podemos añadirle algo más de líquido (recomiendo nata o leche) y/o pasarlo por el chino para quitar los trocitos más pequeños.  En mi caso lo he dejado tal cual ha quedado después de batirlo.

martes, 10 de agosto de 2010

Pulpo a la gallega o pulpo a feira

Nunca he cocido un pulpo...Si, lo se, seguro que ahora mismo os estaréis echando las manos a la cabeza pensando como he podido vivir sin hacerlo. Pero así son las cosas. Por supuesto he aprovechado que estaba de oferta en el mercado para reparar ese daño.

Lo primero que he hecho es informarme sobre las numerosas técnicas de cocción del cefalópodo. Por lo visto la última moda es cocerlo sin agua, en su propio jugo. Dicen que queda igual de tierno, pero el sabor es más intenso. Nada, nada, los inventos con coca cola. Para hacerlo por primera vamos a lo tradicional.

Lo que si he sacado en claro es que lo debemos congelar antes de cocinarlo. De esta forma se romperán las fibras y obtendremos una carne mucho más tierna. El descongelado conviene hacerlo lentamente en el frigorífico de manera que bastará con sacarlo un día antes del congelador.



Tiempo de preparación: 50 minutos

Ingredientes:
  • Un pulpo de unos 2 Kg
  • 2 patatas
  • 1 cebolla
  • Pimentón dulce y picante
  • Aceite de oliva
  • Sal
Preparación:

En una cazuela ponemos suficiente agua para cubrir completamente al pulpo. La dejamos hervir  y añadimos la cebolla y las patatas (lavadas pero no peladas). Es ese momento realizamos la maniobra mundialmente conocida de asustar al pulpo. Para ello y cogiéndolo de la cabeza lo metemos y sacamos  del agua 6 veces durante unos dos segundos cada vez. La ultima vez dejamos el pulpo en el agua y lo cocemos unos 30 minutos. Apagamos el fuego y lo dejamos reposando en el agua caliente otros 15 minutos. Recomiendo que a partir de los 25 minutos de cocción se compruebe el punto del pulpo con un cuchillo o palillo.

Para hacerlo a la gallega, cogemos las patatas, las cortamos en láminas de medio centímetro de grosor y las disponemos en un plato formando una capa. Cortamos las patas del pulpo y las colocamos encima de las patatas. Añadimos el pimentón, la sal y un buen chorro de aceite de oliva.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Chili con carne

Me encanta el picante. Creo que ya lo he dicho en otras ocasiones, pero es que es cierto. Un poco de picante en las comidas las cambia totalmente. El caso es que llevaba mucho tiempo queriendo hacer bien el chili con carne pero no había tenido suerte encontrando el chile. Había hecho aproximaciones usando guindilla cayena en su lugar. Por suerte el otro día en un supermercado oriental encontré chile molido.

Hay como 10.000 recetas distintas de este plato. Así que para aportar mi toque original, en lugar de agua he usado un poco de cola-cola. El resultado a sido buenísimo... bueno igual me pase con el picante. Use una cucharada y media, de las soperas, de chile molido. Si no estas acostumbrado al picante se te puede hacer difícil de comer. Así que mi recomendación es que empecéis con media cucharada.



Tiempo de preparación: 30 minutos

Ingredientes:
  • 500 gramos de judías rojas
  • 500 gramos de carne picada de ternera
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • Un vaso de coca-cola
  • 1/2 cuchara de chile molido
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharada de orégano
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Agua
Preparación:

Ponemos a calentar una olla con un poco de aceite de oliva . Añadimos la cebolla picada y la rehogamos hasta que se vuelva transparente. Incorporamos el pimiento rojo picado hasta que este ligeramente pochado.

Ponemos la carne picada y dejamos que coja algo de color. Echamos el chile, el comino, el orégano, la sal y la pimienta. Removemos un poco. Añadimos la cola-cola y volvemos a mezclarlo todo bien. Lo dejamos 1 minuto y echamos las judías. Estas habrán estado 12 horas a remojo. Mezclamos todo bien y completamos con agua. Debemos ajustar bien la cantidad de líquido para que no quede caldoso. Al hacerlo en olla a presión debemos incorporar lo justo ya que se perderá muy poquito. En mi caso no llego ni a cubrir las judías.

Una vez que empiece a salir vapor de la olla, bajamos el fuego al mínimo lo dejamos unos 16 minutos. Pasado este tiempo abrimos la olla y comprobamos el punto de las judías y la cantidad de caldo. Si es necesario lo dejaremos al fuego 10 minutos más con la olla abierta para que se acabe de chupar el caldo.

martes, 3 de agosto de 2010

Prueba de productos Calve

Tras la publicación del post anterior con la receta de las alcachofas rellenas, Calvé me ha hecho llegar una pequeña muestra de algunos de sus productos. No suelo comprar muchas salsas preparadas. En mi despensa lo único que tengo es algún bote de mahonesa,  kepchup, mostaza, y a veces alguna salsa de tomate frito.  A parte de estas las que no me faltan nunca son la salsa de soja, la salsa perrins y el tabasco.

Pues aprovechando la ocasión, he realizado una cata de los productos que me han enviado y aquí os dejo mis comentarios al respecto.



Mahonesa: Tiene un sabor muy suave, incluso comparándola con una hecha en casa con aceite de girasol. Me parece una buena opción para tener en la despensa para esas veces que no nos interesa hacerla por que vamos a necesitar poca cantidad. Sobre todo ahora en verano que se estropea muy rápidamente.

Lo único que me tira para atrás es el hecho de que no se indique el tipo de aceite vegetal. Paseando por el supermercado me he estado fijando y ninguna mahonesa de marca indica el tipo de aceite usado. Lo más curioso es que las marcas blancas, al menos dos que he consultado, si lo indican. Concretamente Alcampo y Eroski, usando en ambas aceite de girasol. Soy un firme defensor de las marcas comerciales frente a las blancas, quizás hasta ligeramente extremista. Pero en el caso de las mahonesas le doy el punto a la marca blanca. Aclaro que en cuanto a sabor posiblemente la calve es ligeramente superior, pero personalmente prefiero saber que es lo que como.

Ketchup: Creo que el líder indiscutible y el modelo a copiar de los ketchups es el de la marca Heinz. Lo primero que hice fue comparar los ingredientes. En este caso son muy similares ganando el Calve en cantidad de tomates usados para cada 100 gramos de producto final.  Ambos ketchups prescinden de colorantes y conservantes por lo que un punto a favor de ambos.

Cuando probé el Calve me supo muy similar al Heinz  así que se me ocurrió hacer una cata ciega a mi mujer que si logró identificar cual era cada uno. De aspecto son casi idénticos y la única diferencia que logramos apreciar es que el ketchup calvé tiene un sabor que tiende ligeramente más al del tomate frito. Por lo tanto respecto al sabor sigo prefiriendo el Heinz aunque he de admitir que de todos los ketchups que he probado el Calve es el que más se le acerca.

Salsa Rosa: Para probar esta hice una ensalada de pollo y debo reconocer que me gusto mucho. Es muy suave, pero al mismo tiempo tiene el sabor muy marcado. El único pero que le puedo poner es el mismo que a la mahonesa, que no se indique el aceite usado.

Salsa Barbacoa: No soy muy admirador de esta salsa. De pequeño me dio un empacho de Doritos y desde entonces me produce cierto rechazo. Aun así también la comparé, en este caso con una que le gusta mucho a mi mujer, con la que sirven en el McDonald. Son prácticamente idénticas. Ayer la use para acompañar una hamburguesa de pollo empanado con corn flakes molidos y modestia aparte mi familia aun se está chupando los dedos.

Salsa Cesar: Aunque la deje para el final, debo decir que está es mi favorita. Ya la recomendé en su momento con la receta de la ensalada Cesar de pollo. Personalmente de todas las que he probado es la que más me gusta por su equilibrio entre la textura y sabor. Aunque como todas las salsas Cesar tiene un toque salado en el caso de Calve esta muy bien compensado con el resto de sabores. Llevo mucho tiempo sin hacer una salsa Cesar precisamente por esta en particular.

En resumen y a excepción del detalle del uso de aceite vegetal sin especificar debo reconocer que me han sorprendido gratamente los productos recibidos. Me hubiera gustado que la variedad hubiera sido mayor ya que faltaba casi toda la gama de salsas para ensaladas, salsas de curry,  agridulce y las diferentes variedades de  mahonesa, las cuales me gustaría haber probado.