A todos nos gusta comer, pero debido al ritmo de vida que llevamos no tenemos tiempo para cocinar y acabamos comiendo cualquier cosa. Muchas veces por holgazanería o desconocimiento pagamos mucho dinero por algo que no nos llevaría más de 10 minutos cocinar y eso es lo que pretendemos enseñar en este blog.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Crema de acelgas con tomate frito

Este año parece que no tenemos otoño. Por lo menos en Madrid esta haciendo un frío que pela. Viendo el lado positivo, desde el punto de vista gastronómico, es una época para disfrutar de los platos de cuchara. 

Como tenía acelgas decidí hacer está crema, (o puré, según se mire). Para hacerlo más atractivo para mis hijos le añadí un poco de tomate frito que me sobró de un arroz con tomate del día anterior. El tomate suaviza mucho el sabor terroso de la acelga y cambia totalmente el plato. Os  lo recomiendo, aunque solo sea para combatir el frío.




Tiempo de preparación: 20 minutos

Ingredientes (Para cuatro personas):
  • 8 hojas de acelga
  • 2 puerros
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • 8 cucharadas de tomate frito
  • 600 ml de caldo de verduras
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Perejil picado
Preparación:

Lavamos bien las acelgas y los puerros. Como luego no lo vamos a pasar por el chino deberemos eliminar las hebras de las pencas. Pelamos la patata.

En una olla echamos un buen chorro de aceite de oliva y la ponemos a fuego medio. Cortamos la cebolla y la incorporamos. Cortamos en trozos medianos el puerro y la patata y lo añadimos junto a la cebolla. Lo dejamos un par de minutos. 

Echamos las acelgas troceadas, el caldo y un pellizco de sal. Cerramos la olla y lo dejamos 10 minutos, contando desde que empieza a salir vapor.

Pasado el tiempo abrimos la olla y con la batidora picamos todo hasta obtener la crema. Si vemos que hay mucho caldo, antes de batirlo lo retiramos. Según como la queramos, más o menos espesa, podremos ir incorporando más caldo.

Calentamos el tomate frito en el microondas. Servimos la crema en un plato hondo y le añadimos un par de cucharadas del tomate. Terminamos espolvoreando un poco de perejil recién picado.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Risotto madrileño

¡Toma ya! Vaya nombre para una receta... Pues si, así se me ha ocurrido llamar a este risotto con sabor a cocido. Os preguntaréis como he llegado a una situación tan estup...curiosa. Bien, resulta que ayer me apetecía comer arroz. En la despensa tenía arroz arbóreo especialmente  indicado para hacerlo como risotto debido a su gran cantidad de almidón. También tenía un caldo de cocido que me sobro de la última vez que preparé. Y me dije, ¿Por que no? Si el risotto está rico y el cocido esta rico, si lo fusiono tiene que estar riquísimo. El 99,999999% de las veces no ocurre así, pero por suerte para mí y mi familia, en este caso si sucedió y pudimos disfrutar de uno de los risottos que más me ha gustado.


Tiempo de preparación: 40 minutos

Ingredientes (Para tres/cuatro personas):
  • 350 gramos de arroz arbóreo
  • 1,5 litros de caldo de cocido
  • 1 pechuga de pollo
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 1 puerro
  • 1 cucharada de salsa Perrins
  • 50 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • Azafrán en polvo
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Perejil picado
Preparación:

En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva (unas dos cucharadas) y echamos el arroz. Cuando veamos que se empieza a tostar lo retiramos del fuego y reservamos. Por otro lado en un cazo ponemos a hervir el caldo de cocido.

Picamos la cebolla y la ponemos a pochar en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva. Picamos el pimiento verde y lo añadimos cuando la cebolla comience a volverse transparente.  Picamos el puerro y lo incorporamos al sofrito anterior. Echamos una pizca de sal, lo dejamos unos cinco minutos y añadimos el tomate triturado. Lo removemos bien.

Cortamos el pollo en cuadraditos y lo ponemos, junto con la salsa perrins, en la sartén. Cuando haya cogido un poco de color incorporamos el arroz y lo mezclamos.

Añadimos un poco del caldo hirviendo. No debe cubrir del todo el arroz. Añadimos el azafrán y otra pizca de sal y vamos removiendo suavemente para que el arroz  suelte el almidón. El truco del risotto es añadir el caldo poco a poco y remover continuamente. La cuestión es que el arroz no se ahoge en caldo, pero tampoco debe pararse nunca la cocción, por lo que no se puede quedar seco. Lo coceremos durante unos 18 minutos. El punto correcto es que el arroz este tierno, pero al morderlo ofrezca una ligera resistencia en el centro.

En ese momento añadimos la mantequilla, bien fría, cortada en dados y el parmesano rallado. Apartamos la sartén del fuego y lo mezclamos todo bien. Simplemente nos falta ponerle un poco de perejil picado por encima.

martes, 16 de noviembre de 2010

Merluza con tomate al microondas

Normalmente cuando hago pescado al microondas lo hago simplemente con sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva. El otro día tenía bastante prisa y necesitaba hacer algo rápido para comer. Para estas emergencias siempre tengo en el congelador algo de pescado. La cuestión es que por variar quería hacerlo con alguna salsa pero no tenía tiempo. 

Al sacar la merluza del envoltorio observe la receta que venía en el paquete. Normalmente suelo ignorarlas pero en la foto no tenía mala pinta. Así que es lo que hice y aunque no se acerca a la misma receta echa en una sartén con pescado fresco y reduciendo la salsa a fuego lento, para salir del paso es excelente. 


Tiempo de preparación: 5 minutos + 15 minutos de microondas

Ingredientes (Para cuatro personas):
  • 8 corazones de merluza congelados
  • 1 cebolla
  • 250 ml de tomate triturado
  • 50 ml de vino blanco
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Azúcar
  • Perejil picado
Preparación:

Picamos la cebolla y el ajo y lo ponemos en un recipiente apto para el microondas. Lo dejamos 3 minutos a 850 W. 

Salpimentamos la merluza (sin descongelar) y la ponemos junto con la cebolla. Añadimos el tomate, el vino, un chorrito de aceite de oliva, una cucharadita de azúcar y media cucharadita de sal. Mezclamos todo bien y lo metemos al microondas unos 7 minutos.

Lo sacamos del micro, damos la vuelta a la merluza, la cubrimos con la salsa y volvemos a meterla durante 5 minutos más.

Servimos en un plato y lo espolvoreamos con perejil fresco picado.

martes, 2 de noviembre de 2010

Filetes de panga al vino tinto


Aprovechando una oferta de un conocido centro comercial, he comprado por primera vez este pescado. Como siempre que pruebo algo nuevo, me gusta documentarme e investigar un poco acerca del producto. He mirado por Internet y lo que he encontrado me ha resultado cuanto menos curioso.

Resulta que el panga es un pez de agua dulce de la familia del pez gato. Se cría en el rió Mekong, situado en Vietnam. Existe mucha controversia puesto que es un pescado muy, muy barato y, al menos en España, ha afectado muy negativamente a las ventas de otros peces, como por ejemplo la trucha. Esto ha provocado una campaña de desprestigio, con informes de asociaciones de consumidores incluidos, denunciando la presencia de pesticidas y restos de mercurio. Quiero aclarar que al final en todos se admite que las cantidades están muy por debajo del nivel legal y además que no son elementos que no se encuentren en otros peces como el atún o el emperador (en el caso del mercurio).  

Os aconsejo que lo busquéis en Internet y leáis información acerca de cómo se cría y explota. Ya después que cada uno decida si lo quiere consumir o no. Eso sí, temas éticos aparte, es un pescado como cualquier otro.




Tiempo de preparación: 10 minutos + 20 horneado

Ingredientes (Para cuatro personas):
  • 4 filetes de panga
  • 1/2 litro vino tinto
  • 1 limón
  • 1 cucharada de maicena
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Perejil picado
Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. En una fuente resistente al calor, ponemos los filetes, los salpimentamos y cubrimos con el vino tinto. Lo metemos en el horno durante unos 20 minutos.

Una vez cocinado el pescado, reservamos por separado los filetes y el vino tinto empleado en la cocción. En un cazo ponemos un chorro de aceite de oliva y el diente de ajo picado. Cuando se empiece a dorar, añadimos el vino y el zumo del limón. Mezclamos la maicena con un poco de agua y la incorporamos a la salsa. Removemos todo y lo dejamos a fuego lento hasta que espese y tenga la consistencia deseada. Finalmente servimos los filetes de panga y cubrimos con la salsa. Si nos gusta podemos echarle por encima un poco de perejil picado.

jueves, 28 de octubre de 2010

Pan con tomate

Esta receta la tenía pendiente de publicar desde hace un par de semanas. Resulta que en el trabajo suelo desayunar unas barritas de pan con tomate. A raíz de esto, mis compañeros y yo, comentamos el haber visto botes de "tumaca" preparada en los supermercados. Dichos botes no dejan de ser tomate triturado con aceite de oliva y sal y discutíamos sobre la simplicidad de hacerlo y el precio exagerado de los mismos. En mi caso, los domingos, suelo hacer una buena cantidad y lo dejo en el frigorífico para usarlo durante toda la semana. 
Tras la discusión quedamos dos grupos; los que prefieren pagar el "tumaca" y no perder 5 minutos de su tiempo y los que preferimos hacerlo, tanto por el ahorro como por la satisfacción personal. Esta receta va para los segundos, aunque también para los primeros por si cambian de opinión.
Para darle un poco de sustancia al post, en este caso también aproveché para hacer el pan a partir de una receta de Xavier Barriga. Para el que no lo conozca os recomiendo encarecidamente su libro Pan, hecho en casa y con el sabor de siempre.


Tiempo de preparación: 5 minutos para el tomate, 3 horas para el pan.

Ingredientes del tomate: 
  • 500 gramos de tomate triturado o tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra (recomiendo variedad arbequina)
  • Pimienta negra
  • Sal
Ingredientes del pan: 
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 300 ml de agua
  • 10 gramos de sal
  • 5 gramos de levadura seca de panadería
Preparación:

Para el tomate:

Echamos el tomate en un vaso de batidora.  Añadimos un buen chorro de aceite de oliva, aproximadamente 25 ml. Ponemos un pellizco de sal y un poco de pimienta negra molida. Pelamos el diente de ajo y lo incorporamos a la mezcla. Batimos bien durante unos segundos.

Para el pan:

Esta parte tiene un poco más de trabajo. Realmente el tiempo empleado diría que no pasa los 20 minutos, pero debemos dejar reposar la masa varías veces y de ahí que se tarde más de 2 horas en hacerlo.

Mezclamos todos los ingredientes y los amasamos hasta que nos quede una masa firme y que no se nos pegue a las manos. La dejamos 30 minutos reposando en un recipiente, tapado con un paño húmedo. Pasado el tiempo cortamos la masa en 6 trozos. Es importante que los cortes seas limpios y la masa no se desgarre.  Volvemos a dejarla reposando otros15 minutos. Damos forma a los panes y los volvemos a dejar fermentando 1 hora y media más.

Precalentamos el horno a 220º e introducimos un bol, (resistente al calor), con agua para mantener la humedad. Hacemos un corte longitudinal en la superficie de los panes y los metemos al horno. Bajamos la temperatura a 200º  y los dejamos hasta que se doré la superficie. En mi caso unos 25 minutos.

lunes, 25 de octubre de 2010

Mejillones tigre

Por fin he podido hacer una receta a la que le tenía muchas ganas. Soy un fanático de los mejillones tigre. Hasta ahora siempre que los he consumido, ha sido, o bien en bares o bien comprados en la sección de congelados del supermercado. Como no me resistía a hacerlos por mi mismo, he estado rebuscando por Internet, y como siempre, he encontrado 1500 recetas distintas. Así que he cogido un poco de aquí y un poquito de allá y este es el resultado. Con las cantidades que indico, me salieron unas 24 unidades. Pensaba congelar los que sobraran, pero entre mi mujer, mis dos hijos, de 4 y 2 años, y yo, han volado todos.




Tiempo de preparación: 1 hora

Ingredientes (Para 24 unidades)
  • 1 kg de mejillones
  • 250 gr de gambas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 vaso de vino blanco
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla cayena
  • 1/2 litro de leche
  • 100 gr de harina
  • 30 gr de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan rallado con ajo y perejil
  • 2 huevos
  • Pimienta y sal.
Preparación:

Aquí tenemos dos alternativas;  si ya tenemos las conchas de los mejillones, los compramos ya cocidos y nos ahorramos el paso de lavarlos y cocerlos. En este caso os podéis saltar el párrafo siguiente. En caso contrario   tendréis que seguir leyendo.

Lavamos bien los mejillones y les quitamos con un cuchillo las barbas y demás restos que estén en su superficie. Ponemos un cazo con un poco de agua y los cocemos hasta que se abran las conchas (Unos cinco minutos). Retiramos el agua de cocción y los enfriamos bajo el grifo. Separamos el mejillón de las conchas y lo reservamos.

El siguiente paso será pelar las gambas, picar la cebolla, el pimiento, el ajo y la guindilla. Ponemos una sartén a fuego medio y añadimos un poco de aceite de oliva y la cebolla. Incorporamos el ajo y dejamos que se cocine sin llegar a dorarse. Cuando la cebolla comience a transparentar echamos el pimiento verde. Tras unos 10 minutos añadimos el tomate triturado, la cayena y un poco de sal. Cinco minutos después añadimos los mejillones y las gambas que habremos picado lo más fino que podamos. Removemos todo y echamos el vino blanco. Salpimentamos a nuestro gusto y lo dejamos a fuego suave hasta que reduzca todo el caldo.

Mientras se pochan las verduras y se reduce el vino aprovechamos para preparar una bechamel espesa. Ponemos 10 gramos de aceite de oliva y 30 gramos de mantequilla en un cazo. Cuando la mantequilla se funda añadimos 40 gramos de harina. Removemos y lo dejamos cocinando unos 5 minutos a fuego lento (para que no se tueste en exceso la harina). Añadimos la leche y un pellizco de sal y lo dejamos cocer 10 minutos removiendo de vez en cuando. Si queremos podemos añadirle un poco de nuez moscada.

Juntamos la bechamel con la mezcla anterior y lo removemos bien. Dejamos que se enfríe en la nevera, al menos 3 horas.

Rellenamos las conchas de los mejillones con la masa. Los pasamos por harina, huevo batido y pan rallado (para darle un toque más original, he usado pan rallado con ajo y perejil). Los freímos en aceite de oliva hasta que la superficie se dore. Debemos usar bastante aceite y freírlos de 5 en 5 para que no se engrasen y se forme una costra crujiente alrededor.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cuscús mixto con verduras asadas

Mi primera intención respecto a la comida de hoy era  hacer brócolí gratinado. Cuando iba en el autobús de camino a casa no se por que me vino a la mente una receta de cuscús, en la cual en lugar de usar sémola de trigo se usaba coliflor picada muy fina. Como soy curioso por naturaleza y hacía mucho que no comía cuscús me decidí a hacer la prueba sustituyendo la coliflor por el brócoli. La cuestión es que al llegar a casa, con el brócoli que tenía, no había bastante por lo que he usado una mezcla de cuscús de sémola con cuscús de brócoli. De ahí el  nuevo concepto culinario de cuscús mixto, je, je.

Normalmente cuando he hecho cuscús suelo aportarle sabores orientales (jengibre, salsa de soja, curri, etc), pero esta vez no quería eso, así que me decidí a acompañarlo de verduras asadas y mezclar los sabores orientales con sabores típicos mediterráneos. A demás para que quedara más sabroso, en lugar de cocer el cuscús en agua con sal, lo he cocinado junto con un sofrito de cebolla y champiñones.




Tiempo de preparación: 30 minutos

Ingredientes (Para 3 personas)
  • 150 gramos de cuscús
  • 1 árbol de brócoli
  • 1/2 cebolla morada
  • 10 champiñones
  • 1 berenjena
  • 1 calabacín
  • 1/2 vaso de agua
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Comino
  • Jengibre
  • Aceite de oliva
  • Sal
Preparación:

Lo primero que hacemos es precalentar el horno a 200 º. Partimos la berenjena y el calabacín por la mitad,  sazonamos, echamos un poco de aceite de oliva y lo introducimos en el horno unos 25 minutos.

Ponemos una cacerola con agua y un poco de sal al fuego. Con un cuchillo cortamos las hojas situadas en la cabeza del brócoli de manera que nos queden solamente las "bolitas" superficiales del vegetal. El resto del tallo lo desechamos para esta receta. Una vez que el agua esté hirviendo blanqueamos el brócoli. Para ello, lo ponemos en un colador y lo metemos en la cacerola durante 30 segundos. Reservamos.

En una sartén echamos un buen chorro de aceite de oliva y añadimos la cebolla picada. La pochamos unos minutos y añadimos los champiñones troceados. Salteamos durante un par de minutos más, echamos un poco de sal, una cucharadita de comino y removemos. Incorporamos el vino y lo dejamos un minuto para que evapore el alcohol. Añadimos el agua y una vez que rompa a hervir ponemos el cuscús de sémola de trigo. Retiramos del fuego y lo dejamos reposar cinco minutos.

Sacamos la berenjena y el calabacín del horno y los troceamos. Ponemos la sartén de nuevo al fuego. Echamos un poco de aceite de oliva, las verduras, el cuscús de brócoli y un poco de jengibre rallado. Lo removemos todo durante 2 minutos y listo.

viernes, 15 de octubre de 2010

Tarta de queso

Esta semana la comencé con antojo de tarta de queso. Es una receta muy sencilla de hacer y personalmente creo que es de las tartas más deliciosas que hay. Lo bueno que tiene es que los ingredientes suelen estar siempre disponibles en mi frigorífico. Tampoco tenemos excusa de falta de tiempo por que no se tarda más de 10 minutos en mezclarlo todo. El último de sus puntos positivos es que, al contrario que con otros postres, lo único que manchas es un bol y una batidora. Que me decís, cuesta más ir a un supermercado y comprar una hecha.


Tiempo de preparación: 10 minutos + 30 minutos de cocción

Ingredientes
  • 200 gramos de queso de untar
  • 3 huevos
  • 375 gramos de yogur natural
  • 100 gramos de azúcar
  • 20 gramos de harina 
Preparación:

Pre-calentamos el horno a unos 200 grados. En un bol batimos el queso, el yogur, el azúcar y la harina. Seguimos batiendo mientras incorporamos uno a uno los huevos. Hasta que no se mezcle completamente no añadimos el siguiente. El batido tiene que ser suave para que no se introduzca mucho aire en la mezcla.

Ponemos todo en un molde, que habremos engrasado con mantequilla, y lo introducimos en el horno. Bajamos la temperatura a 180 grados y lo dejamos unos 30 minutos o hasta que la superficie se dore. Lo dejaremos reposar otros 30 minutos con el horno apagado y sin abrir la puerta del mismo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Tortilla de patatas express con Findus Verdeliss

Una de las partes que más me gustan de cocinar es el momento de preparar los ingredientes. Creo que es muy relajante coger las verduras para un sofrito y evadirte del mundo mientras las lavas, las pelas y las cortas. También, reconozco que a los que no están acostumbrados a hacerlo suele ser la parte que más les echa para atrás. A nadie le importa coger los ingredientes ya listos e ir poniéndolos en una sartén uno tras otro mientras remueve con una cuchara de palo y observa como se cocinan. Pero, por ejemplo, para hacer unas simples patatas fritas, primero toca pelarlas, cortarlas y conseguir trocearlas de manera uniforme para que se frían por igual. Por este motivo, el cocinero esporádico termina descartando la idea y calentando una pizza en el microondas.

¿Y que me decís de la tortilla de patatas? Es una receta sencillísima, pero sin práctica supone varios desafíos. El primero pelar las patatas y trocearlas. El segundo la cebolla, ¿como cortar los trozos?, ¿pequeños?, ¿grandes?. Ponemos todo a freír y como corté la cebolla muy pequeña se acaba quemando. Venga ya casi está, cogemos los huevos, ¿Cuántos uso?... Si el cocinero esporádico se hace este razonamiento mental seguro que acaba decidiendo o bien, comprar una tortilla de patatas ya hecha, ó bien esperar a ir a casa de su madre y comerla allí. Pero ahora tenemos una tercera opción.

Últimamente las grandes marcar de alimentos congelados se han dado cuenta de que hay mucha gente a la que le está empezando a interesar la cocina pero huyen de las tareas más básicas. Por eso, están empezando a aparecer bolsas de congelados con cebolla, pimiento, perejil, ajo, etcétera ya picados. Se limitan a coger las verduras, trocearlas y ultracongelarlas para que no pierdan sus propiedades. Posteriormente en casa es tan sencillo como coger un puñado de cada cosa y ponerlo en la sartén. Al estar troceado, una vez echado en la sartén el descongelado es casi inmediato.

Pues bien, Findus ha dado un paso más a la hora de facilitarnos las cosas. Ha sacado un nuevo producto que consiste en patata y cebolla pochada ultracongelada dentro de su gama Verdeliss. Debo reconocer que inicialmente hubiera huido de cualquier producto ya cocinado. Pero como el objetivo de este blog es ofrecer ideas para hacer comida casera, sencilla y rápida, lo he probado y me ha dejado gratamente impresionado.


Lo primero en que me fijé antes de comprarlo fue en los ingredientes: patata, cebolla y aceite de girasol. Un punto para Findus. Realmente son los mismos ingredientes que usaríamos en casa. Sin conservantes, aromas o colorantes. Quizá, para una tortilla hubiera usado aceite de oliva para freír las patatas, pero la ventaja de hacerlo con girasol, es que al tener un sabor neutro el pochado nos sirve para otras elaboraciones. También, me fijé en que el precio era bastante barato sobre 1,5 €. Teniendo en cuenta que tendremos que añadirle 6 huevos, la tortilla nos sale por unos 2,7 € (si usamos huevos de gallinas camperas). Una comprada de un tamaño similar vale eso o incluso más y puedo afirmar que no sabe ni de lejos igual.

Una vez en casa abrí el paquete y pude comprobar que en general el troceado de la patata es homogéneo y el color de la cebolla es el esperado de un buen pochado.



En el paquete nos da dos opciones, o bien calentarlo al microondas o hacerlo en sartén. Opté por la primera. Según el envase debemos meterlo en un recipiente apto para el microondas tapado durante dos minutos a 750 W, moverlo un poco y ponerlo otros dos minutos. En mi caso lo hice igual, solo que con 850W y además le tuve que añadir dos minuto más ya que algunas patatas estaban todavía frías. En total 6 minutos a 850W. Si hubiéramos tenido que pelar las patatas, trocearlas, cortar la cebolla y freírlo todo, seguramente no habríamos bajado de 12 minutos. A parte de ensuciar una sartén, un cuchillo, un pelador y la tabla de cortar, que posteriormente tendríamos que fregar.



En este punto tuve mi primera sorpresa. El sabor de la patata y la cebolla no tiene absolutamente nada que envidiar a un pochado hecho en casa. Además como no le ponen sal el punto lo elijes tú según el gusto de cada uno.

A continuación batí 6 huevos, (en el paquete pone de 6 a 8, pero creo que con 6 tamaño L es más que suficiente), e incorporé la patata y la cebolla. Pongamos 2 minutos más.


En una sartén, incorporé un poco de aceite de oliva y la puse a fuego fuerte. Añadí la mezcla anterior, dejé que formara una capa dorada y crujiente, y le di la vuelta (la famosa técnica del plato). Bajé un poco el fuego la deje unos dos minutos más y listo.



En resumen 6 minutos de descongelado de las patatas, 2 minutos para batir los huevos y mezclarlos con el pochado y 5 minutos más para hacer la tortilla. No llega al título del blog, pero en 13 minutos puedes tener una tortilla de patatas totalmente natural. Igual yo tengo el paladar duro, pero creo que es prácticamente imposible diferenciar el sabor de esta, de una hecha con patata y cebolla recién cortada y pochada.


Os recomiendo a todos que lo probéis. Sobretodo a aquellos que nunca han intentado hacer una tortilla y que ahora ya no tienen excusa. Yo, por mi parte, seguro que tendré un paquete en mi congelador para poder resolver en minutos cualquier posible emergencia culinaria que se me presente.

jueves, 7 de octubre de 2010

Ceviche de bacalao

Hay veces que nos complicamos la vida con platos muy elaborados. Platos que llevan tropecientos mil ingredientes, los cuales requieren usar 3 sartenes, 2 cacerolas, el horno y una olla a presión. Pero para que nos vamos a engañar, realmente es una satisfacción si te salen bien.

El caso del plato de hoy es justo lo contrario. Puede parecer simple, tanto de preparar, como en relación a los ingredientes necesarios, pero el resultado es espectacular. No me extraña que sea uno de los platos más importantes de Perú (al menos internacionalmente hablando). La aproximación más cercana que tenemos en España son los boquerones, los cuales son típicos de cocinar macerándolos en vinagre. Para el que no lo sepa el ceviche se basa en el mismo concepto, cocinar el pescado por la acción de un acido, en este caso la lima.

Después de estudiar el tema, advertí que como ocurre en muchos platos, se puede elaborar de diversas maneras añadiendo o quitando algunos ingredientes. Finalmente comprobé que la base en todos es prácticamente la misma; pescado, cebolla y lima. Por lo que he indagado es típico añadirle ají limo (un pimiento picante), pero por desgracia no logre encontrarlo. También depende del origen de la receta le añaden cilantro. Como iba a ser la primera vez que lo hacía, para no enmascarar el sabor del pescado en lugar de cilantro he usado perejil que es un poco más suave.

Como acompañamiento se suele servir cancha (una variedad de maiz con los granos más gordos) y camote (similar a la batata).


Tiempo de preparación: 10 minutos + 2 horas de maceración

Ingredientes (Para 2 personas)
  • 1 filete limpio de bacalao
  • 5 limas
  • 1 cebolla morada
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Perejil
Preparación:

Cortamos el pescado en dados de 1,5 cm de lado. Lo ponemos en una fuente amplia con base plana, de forma que el pescado quede en una sola capa. Le añadimos el zumo de 4 o 5 limas (dependiendo de la cantidad de pescado). No es necesario que se cubra con la lima, con que se quede por la mitad vale. Un truco muy importante que leí es que las limas se deben exprimir a mano. De esta forma no incorporamos al zumo el amargor de la parte blanca de la piel. Añadimos una pizca de sal, un poco de pimienta negra recién molida y el ajo cortado en láminas finas. Lo mezclamos todo bien.

Cortamos la cebolla en juliana y cubrimos el pescado con ella. Exprimimos otra lima encima de todo y lo dejamos macerando en el frigorífico unas 2 horas. Justo antes de servir se puede añadir un poco de perejil ó si se quiere, cilantro, bien picado.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Lazos con gambas en salsa americana

Hoy quise hacer algo especial, pero como la mayoría de las veces, no tenía tiempo. Por la mañana le pedí a mi mujer que comprara unas gambas. Me había empeñado en hacer un plato de pasta aderezada con una especie de salsa americana. Por supuesto esta salsa es bastante compleja y se tarda un buen rato en hacerla correctamente. Lo que yo quería es la esencia de esa salsa pero hecha de la manera más optimizada posible.

Un problema es la conservación del plato, es decir, suelo hacer la comida por las tardes para llevármela al trabajo al día siguiente. Sobre todo con el arroz y la pasta es complicado ajustar el punto para que al recalentar con el microondas no se quede o duro o pasado. Este es el resultado que he obtenido:



Tiempo de preparación: 35 minutos

Ingredientes (Para 3 o 4 personas)
  • 350 gr de lazos
  • 250 gr de gambas
  • 200 ml de vino blanco
  • 1 cebolla
  • 500 gr de tomate triturado
  • 5 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimienta negra molida
  • Sal
Preparación:

Lo primero que hacemos es poner abundante agua con sal al fuego para cocer la pasta. Mientras rompe a hervir, cortamos la cebolla en trozos pequeños y la ponemos a pochar en una sartén. Pelamos las gambas y reservamos por un lado la cabeza y por otro la carne.

En este momento el agua estará hirviendo, por lo que añadimos la pasta. El tiempo de cocción dependerá de la pasta usada. En mi caso he puesto lazos y los he dejado 9 minutos. Según el paquete en 10 estarían “al dente”, pero como luego debo rehogarlos y al día siguiente recalentarlos en el microondas, los he dejado ligeramente duros.

Subimos un poco el fuego de la sartén y mezclamos las cabezas de las gambas junto con la cebolla durante un par de minutos. Añadimos el vino blanco, removemos un poco y dejamos que se evapore el alcohol. Añadimos el tomate, un poco de sal y la pimienta negra. Cocemos la salsa durante unos 15 minutos a fuego muy suave.

Para terminar la pseudo salsa americana pasamos todo por la batidora. Una vez que lo hayamos triturado bien, lo pasamos por un colador o por un chino y volvemos a ponerla al fuego para que reduzca durante unos cinco minutos más.

En otra sartén echamos un poco de aceite de oliva virgen extra y los dientes de ajo pelados. Lo ponemos al fuego y lo dejamos unos 2 minutos para que se aromatice el aceite. Cuidado con quemar los ajos que darían amargor al plato. Incorporamos las gambas peladas y las salteamos 1 minuto. Añadimos la pasta, que previamente habremos escurrido y enfriado. Mezclamos todo bien, removiendo durante otro minuto y reservamos.

En mi caso como es para el día siguiente no he mezclado la salsa con la pasta (las pasta la absorbería y quedaría seca). Si se va a consumir en el momento la echamos en la sartén junto con la pasta y lo mezclamos al fuego durante un minuto.

Una vez en el plato podemos añadirle un poco de perejil picado.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ragú de potro lechal

Otra vez me he liado la manta a la cabeza. El viernes compré una riquísima carne de potro lechal. Pensaba hacerla guisada en la olla a presión. Se echan los ingredientes, se cierra la olla, veinte minutos de espera y listo. Pero cuando estaba cortando la carne, me la imaginé cubierta de una salsa espesa, producto de una reducción a fuego lento...y no lo he podido evitar. Son 2 horas al fuego, pero la carne se deshace en la boca. Merece la pena.

Tiempo de preparación: 2,30 horas

Ingredientes
  • 1 kilo de carne de potro lechal
  • 3/4 litro de vino tinto
  • 3 patatas medianas
  • 4 zanahorias
  • 2 tomates
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 trozos de apio
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de tabasco
  • Tomillo, romero
  • Sal, pimienta
  • Aceite de oliva virgen
Preparación:

Ponemos una cacerola con aceite de oliva al fuego. Cuando este bien caliente echamos la carne que previamente habremos cortado en dados de un poco más de dos centímetros. La idea es dorarla y que se cierre su superficie para que en la cocción no pierda sus jugos. Una vez lista, más o menos en un par de minutos, la sacamos y reservamos.


Cortamos en trozos, de aproximadamente un centímetro de lado, la cebolla, el pimiento rojo y verde y el tomate. Pelamos el apio y las zanahorias y las cortamos de la misma forma.

Añadimos un poco más de aceite y en la misma cacerola donde hemos dorado la carne ponemos la cebolla y el diente de ajo. Dejamos que se rehoge un par de minutos e incorporamos el pimiento verde y el rojo. Lo dejamos unos cuatro minutos y añadimos el tomate troceado, el apio y el tomate triturado. Dos minutos después ponemos las zanahorias y añadimos la carne que teníamos reservada. Si ha soltado algo de líquido se echará también al guiso.

Lo mezclamos todo bien. Echamos la sal, la pimienta, el tomillo y el romero. Ponemos una cucharadita de salsa tabasco. Removemos y lo cubrimos todo con vino tinto, más o menos que cubra 1 dedo la carne. Lo ponemos a fuego lento y lo dejamos unas 2 horas removiéndolo un poco cada 20 minutos.

Como acompañamiento podemos añadir unas patatas fritas. Para ello pelamos las patatas y las cortamos en cuadrados de 1 centímetro de lado. Las freímos en una sartén con abundante aceite. Para que queden crujientes lo que suelo hacer es freírlas unos 5 minutos a temperatura baja (unos 160º), dejarlas enfriar y posteriormente freírlas 1 minuto más a 180º.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tarta de higos

La elaboración de esta tarta surge de dos curiosas coincidencias; Una amiga de mi mujer nos dio unos cuantos higos. Como eran muchos y estaban muy maduros estaba pensando como podía usarlos antes de que se estropearan. Precisamente ese mismo día visitando el blog de directoalpaladar ví que habían puesto esta receta. Así que no tenía excusa y en cuanto llegué a casa me puse manos a la obra.


Tiempo de preparación: 1 hora

Ingredientes:

      Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 140 gramos de mantequilla en pomada
  • 100 gramos de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • Ralladura de medio limón
      Para el relleno

  • 15 higos pequeños
  • Mermelada de albaricoque
  • 2 cucharadas de azúcar
  • El zumo de 1 limón
Preparación:

Lo primero que debemos hacer es la masa quebrada. Para ello mezclamos todos los ingredientes hasta que quede una masa compacta. Hacemos una bola con ella, la envolvemos en film transparente y la metemos en el frigorífico una hora.
 
Pasado este tiempo, la extendemos sobre un molde. Con la cantidad que hemos hecho deberíamos tener suficiente para un molde de unos 22 centímetros de diámetro. Precalentamos el horno a 180 grados y metemos la masa unos 15 minutos. Como la idea es que la masa no suba, deberemos poner algo de peso encima de la misma. Una forma de hacerlo es cubrir la masa con papel de horno y llenar el molde con garbanzos.
 
Para el relleno, pelamos los higos, los cortamos en láminas (en mi caso estaban muy maduros y simplemente los he desmenuzado con los dedos) y los ponemos en un bol macerando, unos 30 minutos, junto con las dos cucharadas de azúcar y el zumo de limón
 
Sobre la masa ponemos una capa fina de mermelada de albaricoque, los higos (si han soltado mucho líquido los escurrimos un poco) y finalmente lo cubrimos todo con un poco más de mermelada. Lo metemos en el horno 15 minutos más y listo.